Resumen: Si analizamos los cambios realizados en la sociedad y la familia en los últimos 50 ó 60 años, vemos los diferentes papeles realizados por la mujer y los mayores durante ese tiempo.
La mujer estaba destinada a cuidar a los niños, los mayores y la casa: era el “ama de casa” y para eso se le preparaba desde pequeña independientemente de su capacidad intelectual pues, incluso en las familias acomodadas, el varón estudiaba pero a ella sólo se le enseñaban las “labores del hogar”.
El abuelo y abuela permanecían activos mientras su salud se lo permitía, no había jubilación y, además, se buscaba su experiencia y consejo en una sociedad, casi siempre rural, que respetaba su sabiduría, como decía un refrán “La experiencia es la madre de la ciencia”.
En un mundo donde no había luz eléctrica en muchas casas y por supuesto ni cine, ni televisión, ni discotecas, ni “movida”, había que ocupar las largas noches de invierno, alrededor de la chimenea y las de verano al fresco.¿Cómo? Era la tradición oral: canciones, trabalenguas, historias de familia, observación de la naturaleza, etc.
Pero el progreso generado en este tiempo y los avances tecnológicos, han cambiado por completo la estructura social y familiar.
A partir de los años 50, la sociedad empieza a cambiar, se transforma de rural en urbana, de primaria en una de servicios. La mujer empieza a compartir trabajos, antes inimaginables con el hombre, se empieza a aceptar la igualdad de sexos... |