Resumen: El lenguaje sanitario adolece en la actualidad de imprecisión.
Hace unos años, un estudio del Departamento de Farmacología
de la Universidad de Alcalá de Henares [octubre de
2000] desveló que el lenguaje sanitario pecaba ya de escaso rigor
idiomático, tanto en los textos legales (podemos leer, por
ejemplo, en una información de El Global, 5 al 11 de febrero
de 2007: 26, “Dudas normativas suscitan el 60% de las consultas.
El farmacéutico debe dar respuesta a los cambios legislativos”,
puesto que, como se dice más adelante, en el encabezamiento
de la noticia, “el usuario no siempre entiende las
nuevas obligaciones legislativas”), como en la traducción de
los vocablos ingleses. Resolver estos problemas es mejorar la
comunicación profesional de la sanidad-paciente... |