Resumen: Tan sólo existen unas pocas regularidades empíricas bien documentadas en criminología —existe una mayor probabilidad de que los varones cometan delitos que de que lo hagan las mujeres, y los varones son también delincuentes más frecuentes, el índice de arrestos es mayor entre los blancos que entre los negros, y los índices de delitos conjuntos se van elevando con la edad hasta llegar a la primera edad adulta, y descienden a partir de entonces. La interpretación de cada una de estas regularidades ha sido objeto de un amplio análisis y teorización empíricos (por ejemplo, Greenberg, 1985; Hagan, 1989; Hindelang, 1978, 1981; Hirschi y Gottfredson, 1983). Otra regularidad empírica comparablemente documentada es la asociación positiva entre delincuencia pasada y futura. Numerosos estudios empíricos han demostrado que existe una mayor probabilidad de que cometan delitos en el futuro aquellos que empiezan a delinquir a una edad temprana, y los que tienen amplios historiales delictivos (véase Blumstein et al., 1985; Wolfgang et al., 1972). |