Resumen: En los últimos años, tanto en la criminología alemana como en la internacional se ha planteado cada vez con más frecuencia la cuestión de en qué medida se han intensificado entre la población las actitudes sancionadoras o el comportamiento sancionador de las instancias oficiales de control y sanción. En reiteradas ocasiones se llega al resultado de que las reclamaciones de sanciones por parte de la población se hubieran intensificado, como mínimo, frente a determinados grupos de delincuentes, como pueden ser los delincuentes sexuales o los delincuentes (juveniles) violentos, y sobre todo de que los tribunales, en parte por el trasfondo existente de leyes más severas, también sancionaran con mayor dureza, impusieran más penas privativas de liberad y fueran más reticentes por cuanto respecta a las medidas de redención en el cumplimiento de las penas o a la excarcelación anticipada (cfr. Kury 1999; Kury y Obergfell- Fuchs 2006; Kury y otros, 2004). Con el trasfondo de las evoluciones sociales y los debates sobre la delincuencia y la seguridad interior, en los últimos años y décadas ha ido aumentando la sensibilidad de la población. Continuamente se han ido «descubriendo» (por ejemplo, por parte del movimiento feminista) «nuevos» ámbitos de delincuencia, y se ha ido exigiendo un endurecimiento de las penas. Baste pensar, por ejemplo, en la violencia (sexual) contra las mujeres y los niños, en la violencia en el seno de la familia o, más recientemente en Alemania, en el acoso (stalking). Por regla general, la referencia a estos ámbitos delincuenciales, hasta ahora mayoritariamente poco atendidos, va acompañada de la reclamación de ayudas, más prevención y, sobre todo, de la imposición de penas más duras y consecuentes a los autores. El «redescubrimiento» de las víctimas de hechos delictivos está ligado por regla general a la exigencia de más protección para las mismas, la cual las más de las veces, siguiendo un patrón milenario, se ve en primer término en un endurecimiento de las penas para los delincuentes, con la esperanza de que con ello no sólo se arredrarán los autores, sino, con un sentido de prevención general, también potenciales delincuentes
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