Resumen: La práctica de actividades deportivas constituye una constante en la
historia de la humanidad aunque no siempre aquéllas hayan tenido el mismo carácter –cultual, lúdico, competitivo, educativo, etc–, ni desempeñado idénticas funciones. El deporte entendido en un sentido amplio como “cualquier forma de actividad física que, a través de la participación organizada o no, tiene por objeto la expresión o mejoría de la condición física y psíquica, el desarrollo de las relaciones sociales o la obtención de resultados en competición a todos los niveles” constituye en las sociedades contemporáneas un fenómeno complejo de especial trascendencia enormemente integrado en la sociedad y en la cultura, que supera el ámbito propiamente deportivo y adquiere unas impresionantes repercusiones, entre otras, económicas, mediáticas, de salud e incluso de corrección de desequilibrios sociales.
Si además se le une la capacidad para desatar pasiones en la multitud, no cabe duda de que el deporte supone mucho más que la práctica de un ejercicio físico reglado. |