Resumen: El capítulo quiere ser una radiografía para diagnosticar cuál es
el papel de los educadores de tiempo libre, una serie de negativos
para que cada persona revele las fotografías que considere. También
pretende provocar debate, para que el lector –o lectora- se posicione
y cuestione interrogantes. Para ello, en primer lugar, se argumentan
algunos dilemas ante la intervención en el ámbito. En segundo lugar,
se sistematizan rasgos básicos que definen desde la experiencia la figura del agente educativo, a través de unas opciones de fondo y su
concreción en acentos y funciones, desde tres perspectivas: formación, animación e investigación. Por último, a modo de conclusión se incluyen asignaturas pendientes y afirmaciones para dialogar sobre los retos de futuro del sector. |