Resumen: Felipe González Márquez, que había comenzado su brillante carrera política el año 1974 como “Isidoro”(de Sevilla) en Suresnes, no lejos de París, recordándole a Rodolfo Llopis para defenestrarle que “la guerra civil había terminado”, olvidó tan sabia advertencia al final de sus tres lustros de gobierno, conseguidos en cuatro elecciones generales. De nada le sirvieron sus aciertos, muchos, en la gobernación del reino: la incorporación definitiva a la Organización del Atlántico Norte, tras un referéndum innecesario y perturbador, que descolocó a todos, propios y extraños; la entrada en la Comunidad Económica Europea, la valiente reconversión industrial, la bonanza económica en el último tramo de esa década, la estabilización institucional y la modernización del país con una prudente actitud socialdemócrata. Sin embargo, el oficio de la política es duro y en su ejercicio pesa más un error que noventa y nueve aciertos. Lo dijo ya Shakespeare en palabras lapidarias y lo comprobó Churchill en 1945 cuando el pueblo inglés le agradeció la victoria desmontándole del poder en el mismo instante de alcanzarla. Sin embargo, el balance de su gestión al comenzar la década siguiente, última del siglo XX, hasta entonces muy positivo, lo desequilibró el acoso por las acusaciones de “guerra sucia” contra el terrorismo, echando mano incluso del “crimen de Estado” y por la corrupción generalizada en el manejo de los “fondos reservados”, con el Director de la Guardia Civil y la cúpula del Ministerio del Interior en la cárcel, donde también se encontraban alojados el Gobernador del Banco de España y la directora del Boletín Oficial del Estado, sin olvidar el aumento del desempleo hasta niveles muy altos y el creciente déficit presupuestario que ponía en peligro la incorporación de España a la “zona del euro”...
Sumario: I. Las leyes de la memoria histórica: 1. Una nueva estrategia electoral. 2. Los prolegómenos. 3. Las estatuas son para los pájaros: 3.1. Contenido. 3.2. La guerra de las esquelas. 3.3. Dos Congresos historiadores. 3.4. La reacción de los que piensan. 4. La Ley 24/2006: 4.1. Las víctimas. 4.2. Los huesos. 4.3. Las piedras. 4.4. La compensación del sufrimiento y del dolor. 4.5. Los testimonios de gratitud. 4.6. Estructura institucional. 4.7. Lanzada a moro muerto. 4.8. Configuración jurídica. 4.9. Cadáveres fuera de la ley. 4.10. Los efectos inesperados. 4.11. La Ley catalana 10/2009. 5. La segunda ley para reavivar la memoria histórica. 6. La Ley de Amnistía de 1977. II. Historia y memoria: 1. Las cosas en su sitio. 2. La manipulación. 3. Historia y memoria histórica: 3.1. La Historia y la memoria. 3.2. La memoria histórica. 3.3. El comunismo y la Historia. 4.Las claves de la memoria histórica: 4.1. La superioridad moral. 4.2. La evasión de la realidad. 4.3. La negación del “otro”. 4.4. La muerte de la utopía y la fascinación de la muerte. 4.5. Política y Derecho. 4.6. El lenguaje como arma.
Comentarios: Este artículo forma parte de la obra “Estudios 2010” de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación. Publicado en 2011 con el ISBN 978-84-9982-041-5.