Resumen: He titulado mi comunicación —la primera que presento tras mi
discurso de ingreso en esta Real Academia— “Los llamados Códigos
de Buen Gobierno”. El participio en plural —”llamados”— expresa,
ante todo, una reserva respecto de la exactitud de la denominación;
refleja el nombre usual, pero no afirma que sea correcto. Y añade, con
el plural, la multiplicidad de los así denominados.
Conocen los Señores Académicos mi afición por la letras y, algo más
que una afición, mi preocupación por la exactitud de la terminología
jurídica; esto es, por que el término —que es límite— signifique precisamente —con precisión— el concepto que trata de expresar. Pero el juicio sobre esa adecuación entre el concepto y su nombre no puede pronunciarse antes de conocer la entidad, la verdadera naturaleza jurídica de lo que se trata de expresar. Y esa es la cuestión de fondo que debemos plantearnos: qué son los llamados Códigos de Buen Gobierno (C.B.G.). |