Resumen: “Derecho natural del hombre hay uno únicamente, la libertad”, decía
Kant en La Metafísica de las Costumbres. Qué hacer, para que
en una sociedad igualitaria de gobierno popular impere la libertad y no
el despotismo es el problema público, al que, según Tocqueville, toda
sociedad contemporánea está convocada a dar respuesta.
Y es el caso que, en la España de hoy, antes que a la pacífica e igual
libertad de todos bajo el Derecho como reflejo de la primacía de los
intereses generales, asistimos perplejos a negaciones en cadena, por españoles libres, del bien y de las libertades de los otros: de los enfrentamientos partidario-confesionales y mediáticos a la exacerbación de toda suerte de populismos hasta el borde de la violencia; de una espiral de reivindicaciones territoriales lejos de toda mesura a expectativas insaciables de lucro y de consumo en medio de un desarrollo económico no sostenible. Sin embargo, nuestra sociedad no puede sin grave riesgo continuar por más tiempo a la deriva. Entre tanto desafuero y extravío, no se me alcanza mejor expediente para recuperar el norte que volver sobre nuestra Constitución, como manifiesto de la libertad alumbrado en un momento excepcional de luces de la España contemporánea. |