Resumen: Decía The Economist, en el número especial editado en el paso de un siglo a otro, del año 1999 a 2000, que la Revolución Industrial ha cabalgado a lomos de dos importantes instituciones jurídicas. Esas dos instituciones son la sociedad anónima y el título valor. Sin la sociedad anónima la revolución industrial hubiera sido imposible; sin poder acumular grandes masas de capital, primero en lo que era el comercio con las Indias, la Compañía Holandesa de Comercio, una de las primeras sociedades anónimas, y después todas las demás, la primera revolución Industrial y las sucesivas, la segunda a principios del siglo XX, y en la que estamos hoy en la sociedad del conocimiento, hubieran sido impensables porque hacían falta grandes masas de capital, a través de una figura que permitiera allegarlo de muchísimos partícipes... |