Resumen: La historiografía jurídica argentina alcanzó su constitución
como disciplina con fisonomía propia a través de un proceso que
sólo puede darse por concluido alrededor de 1920, más exactamente
quizá en 1924, cuando Ricardo Levene publicó su Introducción
a la historia del derecho indiano. No es, por cierto, mi
propósito exponer aquí los pormenores de tal proceso ni los ulteriores
desenvolvimientos de dicha historiografía. Intentaré solamente
bosquejar, de modo siempre provisorio (el tema [que] reclama
investigaciones muy profundas y desarrollos más amplios),
un panorama de las concepciones que, explícitas o implícitas,
fundamentaron la concreta labor historiográfica de, al menos,
sus principales figuras. |