Resumen: Quisiera comenzar con una concesión a la biografía. Aunque
me formé en la misma escuela que Bobbio, pero una docena de años
después de Mario, no he tenido, sobre todo en los años de mi formación, ocasiones de contacto con él, quien ya había dejado Turín por la cátedra milanesa (sólo lo conocí años más tarde, en un congreso vienés sobre Kelsen). Y sin embargo, le debo –aunque hasta hoy he tenido el pudor de no confesárselo– varias enseñanzas y tengo para con él muchas razones de admiración. |