Resumen: Quizá los tres soportes en la vida del ser humano puedan cifrarse
en la salud (física y psíquica), en el patrimonio y en la vida afectiva.
Todos ellos están interrelacionados de un modo inequívoco, aunque
su estado admite de modo diverso las acciones de preservación y mejora, ya que los dos primeros son susceptibles e incluso necesitados de ayuda externa, mientras que el último, la vida afectiva, tiene un mundo mucho más cerrado por su centralidad en el propio ser humano.
Así los médicos procuran la guarda y mejora de la salud y los abogados la del patrimonio, y en esa tarea, los abogados, desde tiempo inmemorial, se han ocupado de la defensa y ordenación de los intereses de las personas, contribuyendo así, de modo decisivo, a la eficacia del artículo 24 de la Constitución que consagra como derecho
fundamental la tutela judicial efectiva... |