Resumen: El deporte ha conseguido una relevancia social muy importante tras
la segunda guerra mundial. Ya a principios del siglo XX comienza a cobrar trascendencia, aunque es con el avance de los medios de comunicación cuando alcanza relevancia mundial. En eventos como los juegos olímpicos, el Tour de Francia o los mundiales de otras muchas disciplinas, el deporte deja de percibirse como una afición personal. Estos acontecimientos traspasan el ámbito privado de los participantes y adquieren una dimensión pública, de tal magnitud, que el deporte alcanza un estatus especial en las sociedades de todo el mundo. Los deportistas son considerados como los nuevos héroes de los países, ciudades o clubes a los que representan. Y es esta notoriedad pública, lo que interesa a los patrocinadores, que están dispuestos a invertir grandes sumas de dinero para que se les asocie con el triunfo conseguido por el deportista y, consecuentemente, con su imagen de ganador... |