Resumen: La orientación, en la planificación y reacción organizadas contra el delito, ha dependido siempre de la concepción cultural, política, antropológica y social, que, en cada periodo histórico, esté informando a las comunidades suficientemente estructuradas y con capacidad suficiente de resolución y decisión. Naturalmente, sin olvidar, al respecto, los medios reales y personales disponibles.
Desde luego, hace ya no pocos años, las sociedades democráticas occidentales, han venido percibiendo que los fenómenos culturales, políticos, socioeconómicos, tienen una estrecha relación entre sí. Todo ello, por participar, a su manera, de una plataforma informadora común. Y que, por lo mismo, para ser adecuadamente entendidos , y de alguna manera modificados, han de ser examinados y, en su caso, activados, teniendo siempre en cuenta esa intercorrelación.
Pues bien. La misma visión panorámica, o sinóptica, cabe aplicar respecto de los distintos elementos y perspectivas de la Política criminal, cuyas coordenadas fundamentales, al fin y al cabo, se alimentan de la fuerza y dirección de esos fenómenos. |