Resumen: La idea que intento transmitir hace referencia a la importancia de la participación educativa y, más concretamente entre generaciones, como base de un mayor índice de participación en la sociedad por parte de todos sus miembros.
Para comenzar, debemos conseguir el reconocimiento social de todos los miembros de la sociedad, para lo cual es necesario ser conscientes de lo enriquecedor que llega a ser el aporte que mayores y jóvenes podemos hacer a nuestro desarrollo, tanto en el ámbito social como personal.
A partir de los datos estadísticos referidos a la situación actual de la participación, concretamente de las personas mayores, que parecen ser los que más dificultades encuentran para ello, analizamos las posibles causas a las que puede deberse, siendo las más significativas de todas ellas, la aceptación generalizada que existe de los mitos estereotipados que giran entorno a este colectivo.
Para verificar la falsedad de algunos de los principales estereotipos, como son la pasividad y la falta de participación por el hecho de no poseer cultura, me limito a fundamentar que no necesariamente debe haber formación para que se pueda producir la participación.
Al mismo tiempo defiendo que el hecho de que las personas mayores no participen se debe a varias causas, y no a una falta de cultura, pues, sus experiencias e historia ¿no son cultura? |