Resumen: Las personas se encuentran unidas a otras por varios motivos, como la cultura, la raza, la clase social, el sexo, la edad, entre otros. En cualquier tipo de sociedad humana se constata la importancia de los grupos aunque nosotros nos interesamos aquí por el grupo edad. A este conjunto de personas de una sociedad que tienen en común la edad la llamamos generación; y podemos afirmar que además de la edad comparten vivencias relacionadas con los mismos hechos históricos, parecidas circunstancias y seguramente comparten valores parecidos.
En nuestra sociedad conviven tres grupos de edad diferentes o generaciones: la juventud, los adultos y lo mayores, y desempeñan papeles diferenciados en la organización social.
Las personas que forman parte de cada generación, generalmente, manifiestan formas de pensamiento, creencias, valores e incluso aspecto físico muy parecidos; determinando las actitudes y el comportamiento frente a la vida, así como la comunicación.
En cuanto a las diferencias comunicativas entre la distintas generaciones podemos destacar, en primer lugar, que los jóvenes atraviesan un periodo emocionalmente poco estable con cambios anímicos intermitentes, con episodios de euforia, ansiedad, depresión y que constituyen impedimentos serios para la comunicación; en segundo lugar, la generación adulta presenta dificultades para su clasificación, ya que el ámbito social determinante es el laboral y, dado que éste es tan distinto, justifica la consideración de heterogénea; en tercer lugar, la comunicación en los mayores está, a menudo, tildada con locuciones del tipo "un viejo cascarrabias" o "las batallitas del abuelo". |