Resumen: El Proceso, al igual que el Derecho, ha de permanecer atento a los acontecimientos externos, y a las alteraciones de la realidad que la aparente rigidez de la Ley no ha de obviar. Por mucho que la Ley configure fases procesales preclusivas en el alegato de los hechos, este rigorismo ha de ser atemperado por el juzgador, toda vez que ello puede llevar a que se cumpla el manido brocardo latino “summun ius, summa iniuria”.
Sumario: I. Introducción.
II. Encuadre legal.
III. Problemática. Principios Generales del Derecho en contradicción.
IV. Requisitos de admisión.
V. Soluciones ante la posible indefensión.
VI. Conclusiones.