Resumen: Los principios clásicos de la educación, individualismo, socialización, activismo, creatividad, constructivismo (MARÍN, R., 1982) han conducido la aspiración humana del conocer y del saber: quién es y cómo se forma el hombre fueron las metas de los diferentes enfoques. Ante todo, se dice, el ser humano es una persona distinta e intransferible dentro de una comunidad. La educación en cuanto proceso vendrá a convalidar todos los elementos más valiosos de aquella sociedad de la que cada uno forma parte en una interacción dialéctica con el individuo. Con este discurso, las explicaciones teóricas acentúan más o menos un aspecto u otro (el social o el personal), en función de las convicciones correspondientes, pero en todo caso hay algo común: el hombre aprende, internaliza y se socializa a través de determinados medios que conforman la educación, tales como la familia, la escuela, las relaciones sociales, los medios de comunicación, el sistema laboral... los seres y organismos que mediatizan la educación... |