Resumen: La interpretación jurídica consiste en determinar el significado o el sentido de un precepto o norma, y es una labor que hacen todos los jurisconsultos y, sobre todo, los jueces. La interpretación se sitúa en el terreno de la aplicación del Derecho al pleito concreto que se ha planteado ante el órgano jurisdiccional. Primero se produce el hecho. Si tiene trascendencia jurídica, puede dar lugar a la iniciación
de un proceso, a instancia de las partes implicadas o, en su caso, a petición del ministerio público. Y, finalmente, tiene lugar la decisión (lo que conocemos con el nombre de providencia, auto o sentencia, según la índole de lo que resuelvan y del momento en que se dicten). Pues bien, la interpretación precede a la decisión judicial y determina su contenido. |