Resumen: Partiendo de que la clasificación taxonómica de las etapas del hombre son diversas,
no obstante podemos englobarla en tres grandes grupos: la primera, compuesta por la niñez
y adolescencia; la segunda, conformada por los hombres adultos o maduros y, la tercera,
integrada por aquellas personas denominadas mayores. Estos últimos son los objetos de nuestro estudio en el presente trabajo.
Sin embargo, cada gran grupo no se puede uniformizar, puesto que constituye por sí mismo una inherente diversidad, sujetos de derechos y necesidades, aunque muchos de ellos pueden proclamarse universales. Desde esta perspectiva la forma de satisfacer las necesidades -en muchas situaciones- depende o puede depender de la cultura.
La educación, según las diversas teorías de las necesidades, debe considerarse universal en cuanto es una referencia ineludible independientemente de la cultura, sociedad y momento histórico.
Este enfoque nos permite tener una referencia básica de la naturaleza universal que debe regular todos los servicios educativos, en este caso la educación denominada de adultos, a la vez que reconoce la existencia de peculiaridades concretas de los diferentes sistemas familiares, concepciones y tradiciones culturales, recursos sociales de cada contexto... |