Resumen: En la tercera parte de su discurso de ingreso en la Real Academia de Jurisprudencia, ocupándose del razonamiento juríico, Luis Figa Faura distingue deliberación y argumentación. De ellos escribe que el segundo es retóico en cuanto tiene un destinatario al que trata de convencer, de persuadir; y, en consecuencia, trata de utilizar los medios más adecuados para conseguirlo, lo mismo que ocurre con los textos o discursos políticos, éticos, económicos, filosóficos, sociológicos, religiosos e incluso los científicos, incluidos los matemáticos. El juez —dice— al publicar la sentencia, se propone, como cualquier persona que comunica a otro su pensamiento, persuadir al oyente o lector, mediante la argumentación que cree más adecuada, de la verdad de sus afirmaciones o del acierto de sus opiniones o decisiones... |