Resumen: El derecho a conocer lo que ocurre es un imperativo vital, ya que sin la posibilidad de conocer el hombre dejaría de ser hombre.
“Por encima de cualquier otra libertad –escribía Milton en 1646– dadme la libertad de conocer, de cambiar ideas, de discutir libremente según la conciencia”.
El historiador Michell Stephens ha estudiado de qué modo ha influido la información a lo largo de la historia y en sus ensayos se aprecia que las sociedades, independientemente de los avances técnicos, sienten la necesidad de la información.
“Las personas ansiamos noticias por puro instinto, por el deseo al que podríamos llamar instinto de estar informado” (Stephens, 1988).
Deseamos conocer lo desconocido, hechos que no se circunscriben a nuestra propia experiencia. Conocer lo que no conocemos nos proporciona seguridad, nos ayuda a vivir. Desde esta perspectiva, el intercambio de información se convierte en la base a partir de la cual se vertebran la sociedad actual, las pasadas y las venideras.
En esta sociedad, en este contexto, es donde la información tiene su papel vital. La información oral primero, la escrita después y la tecnificada de los medios de comunicación en la actualidad acaban dando cohesión al grupo, a la sociedad.
Sumario: 1. EL CONCEPTO DE VERACIDAD EN LA INFORMACIÓN
2. LA VERDAD FUNCIONAL
3. LAS FUENTES COMO FACTOR DE VERACIDAD Y VERIFICACIÓN
4. CLASIFICACIÓN DE LAS FUENTES
5. LAS FUENTES, REFLEJO DEL PODER
6. LAS FUENTES EN LA RED
7. NUEVAS FUENTES DE INFORMACIÓN: LA INTERACTIVIDAD
8. AUDIENCIA VERSUS USUARIOS
9. LA CREDIBILIDAD DE LAS FUENTES EN LA RED
Comentarios: Este artículo forma parte de la obra “Aproximaciones al periodismo digital” publicada con el ISBN 978-84-9849-140-1 por la editorial Dykinson 2007.
Versión impresa disponible www.dykinson.com Libros de Economía Marketing Comunicación
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