Resumen: El argumento que vislumbra normalidad en la larga tramitación legislativa de un proyecto de codificación jamás debería prosperar, especialmente cuando se trata de un diploma jurídico destinado a vigorizar en la dinámica y compleja sociedad posmoderna, marcada por inúmeros conflictos de intereses y reveladora de las más variadas angustias personales y expectativas en el seno de la sociedad. Tal vez sea esa la imperfección mayor de que padezca el nuevo código civil brasileño, publicado en 2002. Después de casi tres décadas de confinamiento en el Congreso Nacional —por lo menos la mitad de ese periodo sin cualquier providencia o debate concreto en el sentido de su aprobación— es cierto que trajo innegables conquistas, pero señaló el acentuado descompás entre la sistemática normativa propuesta, el estado actual del conocimiento jurídico y la realidad pulsante en el cotidiano de las relaciones privadas
Comentarios: Este artículo forma parte de la obra “Estudios 2010” de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación. Publicado en 2011 con el ISBN 978-84-9982-041-5.