Resumen: El concepto de hipertexto puede contemplarse desde una perspectiva amplia o estricta, y como otros conceptos, su polisemia tiene relación con su evolución histórica. Bianchini se refería al hipertexto como “un enfoque en el cual el usuario tiene la posibilidad de crear, agregar, enlazar y compartir información de fuentes diversas, proveyendo la posibilidad de acceder a documentos de manera no secuencial”. En efecto, el hipertexto es una forma de relacionar elementos que el periodismo ha integrado y desarrollado a partir del inicial hipertexto literario (Landow, 1997) en donde multimedialidad (nodos visuales, sonoros o de cualquier otro tipo), interactividad (adaptación del sistema al usuario) y temporalidad (renovación constante) son, junto al análisis de los nodos (hipertextualidad) “los rasgos propios de los nuevos productos periodíticos” (Díaz Noci, 2006). En su origen se relacionaban textos entre sí, pero en la actualidad es posible relacionar textos con imágenes, imágenes con textos, imágenes con imágenes, imágenes con animaciones, textos con sonidos, imágenes con vídeos, textos con sonidos... de modo que hoy el concepto ha de considerarse desde una perspectiva más amplia que la mera literal. Y así el concepto es inseparable de otro: “hipermedia”. Es también un término confuso desde el punto de vista teórico, pues puede entenderse como referido al Hipertexto (que incluye otros elementos además del texto) pero también entendido como un paso más en el concepto de “multimedia”, que en sentido estricto se restringiría a una integración de lenguajes (pero sin interactividad). Es decir: multimedia (sin interactividad) e hipermedia (si incluye multimedia+interactividad). La interactividad es el “diálogo entre el ordenador y el usuario” (RAE, 2001), mientras el hipertexto (en su sentido originario) no incluye necesariamente interactividad; o dicho de otra manera, existen varios niveles de interactividad. |