Resumen: En los últimos cuarenta años ha habido un intento de cambiar
nuestro concepto de salud. Con la definición de la OMS de 1964 la salud
se considera un estado completo de bienestar físico, mental y social
introduciendo así, de alguna manera, componentes ecológicos y
psicosociales a nuestro concepto de salud. A pesar de esta definición
(OMS, 1964) que significó un avance importante en el concepto de
salud por un lado y, por el otro, en la aparición de los modelos biopsicosociales en el enfoque a la enfermedad, no se han producido suficientes progresos en nuestra visión global de la salud. El considerable
coste de los servicios médicos y el actual estancamiento en la esperanza
de vida, ha impulsado la investigación en nuevas direcciones. Consideramos que, posiblemente el sistema actual ponga demasiado énfasis en el control externo de la enfermedad –la curación de la
enfermedad viene determinada desde este punto de vista por la existencia de: “buenos medicamentos”, “equipos médicos modernos”,
“últimas tecnologías”- y se ha hecho poco hincapié en la capacidad del
sujeto no solo para impedir o retrasar la enfermedad, sino también en
su capacidad para elegir el tratamiento que más se acerque a su sistema
de valores y, por ende, para tener un autocontrol del tratamiento. |