Resumen: Como es sabido, unas cuantas leyes han introducido en varios países
(España, Bélgica, Holanda, Canadá, y algún estado de Australia)
el llamado “matrimonio entre personas del mismo sexo”. Esta inicial
“marea” se pronosticaba que produciría un torrencial efecto “dominó”
que arrastraría, a su vez, hacia una “cascada” de legislaciones similares.
Pero si se examina detenidamente el universo legislativo mundial,
más bien parece que han desatado un “efecto blindaje”.
Desde luego, e inicialmente, áreas geográficas alejadas de esa preocupación han visto debatido el tema en sus campañas electorales. Es el caso de Chile, México, Perú y algunos países del Este de Europa. Sin embargo, el debate no ha producido el fruto esperado. La verdad es que el “efecto blindaje” ha sido más potente que el “efecto dominó”. Algunos estados, en efecto, han tendido a conceder algunos efectos a este tipo de uniones. Pero la concesión del status matrimonial ha sido más bien una excepción.
Un claro ejemplo de lo que digo es la serie de medidas legales
orientadas a defender internacionalmente el matrimonio heterosexual,
que tiende a “globalizar” una especie de “cordón sanitario”
defensivo frente al minoritario modelo de matrimonio homosexual.
Veamos esto más de cerca. |