Resumen: Entre el (cada vez más amplio) abanico de materias en las que interviene el derecho penal moderno, también figura el deporte. Como demuestran las crónicas recientes, la actividad agonística, su organización y su funcionamiento, pueden constituir el escenario de ilícitos penales ofensivos a bienes de la persona o de otros intereses merecedores de tutela, como la corrección en las competiciones, sobre las que, si bien recientemente, la legislación penal ha dirigido la atención.
En efecto, cuando se habla de “Deporte y Derecho penal”, el pensamiento se dirige principalmente al nexo que, desde el punto de vista fenomenológico, une el deporte al uso de la violencia. En este sentido destaca, de un lado, la violencia en el desarrollo de la actividad deportiva desarrollada por unos competidores sobre los otros, con la violación, obviamente, de las reglas de juego, ya sean estas expresas o consuetudinarias; de otro lado, la violencia ciega y obtusa, unida de modo ocasional o pretendidamente al deporte, por parte de aquellos que no participan en el juego, sino que son espectadores (si se piensa en el comportamiento de algunos hinchas, que se prestan a llegar a ser auténticos receptáculos de delincuencia pura)... |